“Me detuvieron a un costado del Pochote paralelo a Alcalá como a las 8:30p.m. Me detuvieron policías vestidos de azul, uno me golpeo la cabeza y me tiro, me dio muchas patadas y luego me arrastro, me gritaba y me dejo pararme para subirme a la camioneta. No me pegaron más pero a mis compañeras de al lado si les pegaban en la cabeza. En la detención me quitaron mi celular el cual llevaba en la mano. En las camionetas nos quitaron nuestras mochilas en la cual llevaba una cámara digital marca Canon Rebel. Una vez arriba nos llevaron al llano ahí nos bajaron y nos tomaron muchas fotos, nos pidieron nombre, dirección y edad; yo no di mi dirección pero esos datos los dimos como 10 veces o más a personas diferentes.

Después nos subieron a otras camionetas y nos llevaron a un lugar que no conocía pero me dijeron que eran los angares, nos preguntaron nuevamente nombre, edad, dirección y nos dijeron muchas cosas ofensivas, nos dijeron que nos iban a violar, (finalmente descubrí que son unos incultos pues nos decían que sí queríamos que el CHE fuera presidente y que el socialismo fracaso en todo el mundo). Después fuimos al cuartel donde se cambiaron los policías y tuve mucho miedo, pensé que ahí nos iban a violar o torturar, pero no, los que subieron en las camionetas nos acomodaron y nos dijeron groserías en el traslado a Miahuatlán.

En el traslado al cuartel un policía intento tocarme los senos pero yo pegue los brazos a mi cuerpo y no insistió mucho. Una vez que llegamos a Miahuatlán supe que no nos iban a torturar, nos ingresaron y nos trataron bien, me dejaron sacar mi suéter de la mochila pues hacía mucho frío y fue ahí donde me di cuenta que no estaba mi cámara fotográfica. Nos reviso un médico y nos tomaron la declaración preparatoria, yo no declare, pues no había alguien de mi confianza y no me proporcionaron un abogado de oficio. Sí nos dejaron hacer una llamada telefónica por la tarde, llego la PFP y nos saco del penal, estaban los Derechos Humanos Estatales entrevistando y nos sacaron en helicóptero, nos llevaron al aeropuerto, cuando nos subieron nos dijeron que nos iban a tirar al mar, que íbamos a Veracruz y nos torturaron psicológicamente.

En el aeropuerto nos subieron a un avión, hacía mucho calor y les pedí un trago de agua nunca me lo dieron, me sentí a punto de desmayar, estuvimos mucho tiempo en el avión antes de despegar. Después llegaron más compañeros y despegamos, pensé que íbamos a México, no supe mucho ya que me dormí por mucho tiempo. Cuando llegamos era de noche y vi que había un edificio que decía Universidad California, no supe donde estábamos. Nos trajeron un autobús y lo que nos dijeron fue que a todo teníamos que decir si señor o no señor y que estábamos en un penal de máxima seguridad. Nos revisaron, desnudaron y luego nos tomaron fotos y huellas de las dos manos, nos subieron a las estancias. Yo estaba muy sucia y me bañe, me regañaron porque uno no podía hacer nada sin permiso previo.

Por la madrugada nos bajaron de dos en dos y nos cortaron nuestro cabello, me sentí muy mal tenía el cabello debajo de las asentaderas y nos lo mutilaron, doce años me tardo en crecer y sin más me lo cortaron. Hasta el día siguiente nos dieron de desayunar, tenemos que tomar agua de la llave y sale sucia, la estancia está sucia. Nos tuvieron con la misma ropa hasta el día de hoy miércoles, la comida está muy salada y me hace daño, una carcelera me dijo burra y nos grita e insulta demás. Hasta el día miércoles 29 nos pasaron a juzgados y fue entonces que nos dijeron donde estábamos. No nos dejaron hacer una llamada, dijeron que de eso se encargaba el trabajo social, mi familia vino a verme (mi mamá) el lunes y la revisaron mucho, le dijeron que no podía pasar por que no tenía brassier pero ella ya es grande y no usa. La vi por unos minutos, estimo que fueron 15, y éste miércoles vi a mi esposo, me reconforto mucho. Mis primas están en otro pasillo y no sé como están. Me acusan de sedición, daño a particulares, daño a moteles de Oaxaca y al ADO. No he hablado con ningún abogado.

Les quiero decir a la gente de afuera que nos golpearon, nos encerraron pero nunca nos callaron por si hay injusticias alzare mi voz. La cárcel ya no me da miedo ya sé como es y saldré muy fortalecida por que sé que los que nos van a sacar son las acciones que organicen nuestros familiares y amigos, un saludo, soy inocente de los cargos que se me acusa. Gracias a todos los que lucharon por nuestra libertad. El primer día me negaron el servicio médico, el segundo día insistí con mucho miedo, pero logre que me dieran medicamento y ya casi estoy bien. Nos humillan cuando nos piden que nos bajemos la pantaleta y que nos alcemos la camisola, los guardias nos ven y eso no me gusta, siento que es humillación. Me siento muy triste pero tengo mucha esperanza de que pronto salgamos.” con nuestros familiares, con mi abogado defensor me acabo de comunicar el día de hoy. Sí como y duermo bien. Me siento humillada por que de manera injusta he sido procesada y he tenido que acatar ordenes que te hacen sentir muy mal, me siento muy impotente por que afuera hay muchos delincuentes y con uno se ensañan.

Estando aquí me doy cuenta del poder de manifestación y que agradezco todo el apoyo que me han brindado. Sé que me acusan pero me informaron hasta los tres días. El nombre de mi abogado ya lo conozco. Ayer al salir a la visita uno de los guardias al revisarnos nos hizo bajarnos las pantaletas eso fue indigno. Ayer miércoles 06 de diciembre del 2006 ya estando en éste lugar nos hicieron cortarnos el cabello, empezaron la noche del lunes y el martes terminaron por cortarnos el cabello a todas las mujeres. Cabe mencionar que la noche de nuestra detención y el traslado para Miahuatlán hacia mucho frío nos tuvieron en Miahuatlán a todos juntos el resto de la noche con mucho frío y nos dieron de comer algo hasta el día domingo como al medio día.

Dentro de las cosas que me arrebataron están: una mochila chica Samsonite, mi tarjeta que incluye mi credencial de elector, mi tarjeta de débito, mi celular, llaves de mi casa y mi trabajo. La noche de la detención nos gritaron a mi hermana y a mí que nos iban a encerrar 15 años por estar ahí gritando;”oyeron”. Además me siento muy mal por que estoy lejos de mi tierra y que es más difícil todo el proceso que se lleva, por la lejanía. Hasta ahora pude platicar todo lo que me pasó. Éste lugar está muy sucio y hay mucha pelusa ha provocado que las compañeras y yo nos enfermáramos de gripe, del tiempo que llevamos aquí me da mucho asco.”

 

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