Mesa de Palmira es una comunidad en la Sierra de Morones, entre Zacatecas y Aguascalientes donde se encuentra gente con una larga trayectoria de lucha por sus tierras.

Actualmente los comuneros enfrentan pobreza extrema, producto de la negligencia y corrupción de parte de los gobiernos y la invasión de sus tierras de parte de los ricos: pequeños propietarios, empresas extranjeras y mexicanas. Las problemáticas de que se habló en la reunión son de la escasez de el agua, la falta de escuelas y centros de salud, la represión contra la organización del pueblo y la invasión de tierras.

“Tenemos que escoger entre ser peones, migrar al otro lado o luchar”.

Son tres comunidades las que sufren la invasión de los terrenos. Según los títulos virréinales de 1840, al principio eran cinco comunidades pero nada más quedan tres: Tlaltenango, Tocatis, Tenango. Hablando de la situación actual Don Juan Chavez, dirigente Purepecha del Congreso Nacional Indígena explicó que el PROCEDE y el PROCECOM están creados para despojar a los ejidos y eso no solo provoca el olvido pero también la persecución, cárcel y muerte.

La tierra es muy fértil, papa chicarro y maíz pero la gente no tiene dinero para poder sembrar. El banco dice que va a prestar dinero para las semillas y fertilizantes a cambio de los papeles del ejido. Además, los compañeros ven que el gobierno da apoyos a unos para dividir a la comunidad. Han llegado individuos o pequeños propietarios, presta nombres de grandes empresas, que piden rentar terrenos y la gente a veces acepta porque necesitan el dinero, pero luego se hacen dueños por trampas o por el simple hecho que no se les puede quitar porque reciben el respaldo del gobierno que dice que “la gente calle porque la vaca esta dando leche”.

En la comunidad solo hay un ojo de agua y se han sufrido sequías graves sin que el gobierno perredista ayude nada. La comunidad pide al gobierno que haga una poza profunda o que suba el agua a la comunidad pero el gobierno dice que no hay dinero. Es una historia común.

“Como comunero tengo derecho juntar con mi gente, ella sabe lo que hace”.

Sobre la represión, los compañeros contaron la historia de la comunidad y su experiencia. En 1951 las autoridades tumbaron casas en Mesa de Palmira contra el deseo de la gente y sin compensación. En 1988 hubo problemas fuertes dentro de la comunidad, incluso el gobierno armó a un parte de la gente y robaron y mataron vacas y estuvo a punto de ver una masacre. Hace 2 años estuvo la judicial presente en la comunidad por todo un año.

Reprimen el derecho de organizarse, nos contó un compañero que le han identificado como líder de su rancho pero el dice que como todos el tiene derecho de juntarse con su gente, que no es que sea líder pero es por querer organizarse. También nos contó que la Presidencia Municipal no escucha los problemas de la gente si no viene el comisariato ejidal a llevarlos personalmente.

Los compañeros de la comunidad reconocen que mucha gente no fue a la reunión porque se ha perdido toda confianza en organización política y que pensaban que como todos los que vienen de fuera, vienen a mandar o prometer cosas que luego no llegan. Marcos en respuesta a estos comentarios, reafirmo la propuesta de la Sexta que nadie vaya a mandar, que la gente misma mande.

“Creo que todos entendemos el mensaje de Marcos, nos esta pasando a nuestros pueblos”, dijo un compañero.

 

“Cuando pase lo que va a pasar, lo único que va a importar será el antiguo derecho.”

“Cuentan con la palabra de una gente que hemos conocido en el recorrido, gente que no va a quedar conforme”, dijo Marcos.

 

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