Africanos que viven y trabajan en París han sido empujados a gethos en los suburbios de París (banlieu), donde el estado ha dejado de lado la educación, la salud y otros servicios incrementando por otro lado la presencia policial, los controles, las redadas a inmigrantes y el nivel de represión en general. Esta semana los suburbios han explotado.

La chispa saltó el jueves 27 de octubre de 2005, cuando un grupo de 10 estudiantes de secundaria estaban jugando a fútbol en el suburbio parisino de Clichy-sous-Bois. Cuando llegó la policía para identificarlos, los chicos salieron corriendo y se escondieron porque algunos de ellos no tenían identificación. Tres de los chicos se escondieron en un edificio que contenía un transformador eléctrico de EDF y se electrocutaron. Dos de ellos, Zian Benn (17) y Banou Taroré (15), murieron; el tercero, Metin (21) sufrió heridas graves.

El sábado por la mañana, unas 1000 personas se unieron en una marcha organizada por asociaciones religiosas y mezquitas de Clichy-sous-Bois. Representantes de la comunidad musulmana llamaron a la calma y los manifestantes llevaban camisetas con el lema mourt per rien(muertos por nada). El alcalde de Clichy, Claude Dilain, pidió una investigación sobre la muerte de los dos chicos. Todas las miradas estaban puestas en el Ministro del Interior Nicolas Sarkozy. ¿La respuesta? Mientras la gente se reunía en las mezquitas para la Noche del Destino, la más sagrada del mes del Ramadán, una noche que generalmente la gente pasa en la mezquita, las vacías calles de la Cité du Chêne Pointu se llenaron con unos 400 policías antidisturbios CRS y gendarmes, bloqueando el vecindario. Pocas personas se permitieron responder a la provocación y romper así la santidad de dicha noche, a pesar de los insultos racistas de la policía.

 

Articulos

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El domingo, sin embargo, la provocación se tornó rabia cuando la sala de rezo de las mujeres en la mezquita Bousquets fue atacada con gases lacrimógenos por la policía. Cuando salían para poder respirar, la policía llamaba a las mujeres “putas”, “zorras” y otros insultos.

Desde esa noche sin interrupción, Clichy-sous-Bois ha estado ardiendo, con la dispersión de la insurrección el lunes a Seine-Saint-Denis y el martes por la noche (1 de noviembre) a otros nueve suburbios parisinos. Una semana después de la muerte de los dos chicos, el alzamiento se está extendiendo por toda Francia — a Dijon, Bouches-du-Rhone y Rouen.

En una conferencia de prensa realizada el lunes, activistas de la comunidad citaron las causas de los continuos disturbios: “Clichy es uno de los municipios más pobres de París y los grupos comunitarios tienen cada vez menos y menos dinero para trabajar.” Las cosas se tensan cuando se acerca el final de la conferencia de prensa: gente joven comparte sus historias, mujeres comentan lo que han visto y experimentado de primera mano. Un tema común en todas las conversaciones es la rabia contra la policía, que llevan a cabo cada vez más y más estúpidas – y a menudo ilegales – intervenciones “musculares”, y a las autoridades en el Ministerio que no condenan el ataque con gas lacrimógeno a la mezquita.

Hubo consenso en que, para calmar las cosas, la policía debería abandonar el área… en lugar de eso, el Ministro Sarkozy ha anunciado una política de “tolerancia cero”, llamando a la juventud de los suburbios “escoria” y jurando “limpiar” los suburbios problemáticos. La posición de Sarkozy ha dividido el gabinete, con el Primer Ministro de Villepin reprochando aparentemente al Sr. Sarkozy.

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