“Las tarjetas y lo que se está depositando en las tarjetas una parte, quizá la mayor parte es 90 mil pesos son del gobierno federal, y ya 30 mil pesos son del gobierno del estado… QUE YA SUMADOS ES MUCHO EH”, fueron las palabras de Peña Nieto el pasado dos de octubre, en Asunción Ixtaltepec, rodeado de militares de civil, en su “anuncio al pueblo” del inicio de la etapa de reconstrucción de viviendas y reactivación económica., en lo que se difundió como un apacible recorrido por la devastada comunidad.

En palabras de la presidencia “Después de atender la emergencia inmediata y realizar el censo de los inmuebles dañados, ahora se ha iniciado la fase de reconstrucción”, sin embargo al hacer el recorrido en las diversas comunidades, resalta por todas partes, las omisiones, fallas y la manera negligente en que fue realizado el censo.

Propiedades de simpatizantes del PRI con tres folios diferentes en una sola vivienda –es decir la posibilidad de accesar a tres apoyos distintos-, mientras que otras casas fueron marcadas a la vez con las señas de daño parcial y con la marca de demolición –quedan en la incertidumbre de que apoyo recibirán-, la más de las veces no se explicó a la población cual era el procedimiento, ni por parte de autoridades federales, estatales y municipales, la mayoría ocupadas en acaparar los apoyos solidarios a la población afectada y a casi un mes del primer sismo, no existe la información en las comunidades al respecto de que sigue, o ¿acaso los funcionarios esperan que alguien pueda conectarse a internet desde su casa en escombros?.

En la página de la presidencia de la República se encuentran los siguientes datos:

Apoyos para vivienda

Los apoyos se entregarán a los damnificados en monederos electrónicos.

En el caso de daño parcial, se recibirá una tarjeta bancaria por 15 mil pesos para usarlos en la reparación (materiales, mano de obra o autoempleo).

En el caso de aquellas viviendas que tuvieron daños mayores, eventualmente se hará un depósito adicional.

Si se trata de daño total, el apoyo será de 120 mil pesos por vivienda en cuatro ministraciones: octubre, noviembre, diciembre y enero.

En estos casos se entregarán dos tarjetas, una exclusivamente para adquisición de materiales y otra para cubrir otros gastos de reparación. En total, serán 90 mil pesos para materiales y 30 mil para cubrir otros gastos como mano de obra.

En caso de requerirse un monto adicional, se pondrá a disposición de los damnificados un crédito muy accesible, a tasas preferenciales muy bajas.

“Más de 7 mil mdp se destinarán para reconstrucción de viviendas en Chiapas y Oaxaca”

Consultando con profesionistas y personas dedicadas al ramo de la construcción en el estado de Oaxaca, se desprende que habría que tener condiciones ideales para que con esos 120 mil pesos pudiera alcanzar para construir una vivienda, es decir tener a la mano los materiales básicos, en caso de reconstruir con adobe, o dependiendo de los materiales que se requieran para realizar la obra.

En la página de la presidencia se lee “se ha convenido con casas proveedoras de materiales de construcción un descuento, que en promedio será del 20 por ciento, para adquirir un paquete básico de cemento, varilla y otros productos que son necesarios para la construcción”. En la realidad en la región del Istmo el precio de los materiales ha subido, un tabicón que en promedio costaba 2.50 pesos, ahora se encuentra entre los 6 a los 9 pesos, la varilla de 3/8 entre los 90 a 95 pesos, y el kg de alambrón entre los 16 a 18 pesos.

Un metro cuadrado de construcción equivalía a un gasto tan solo en material de 3 mil pesos, ahora se encuentra entre los 6 a 9 mil pesos, es decir los 90 mil pesos destinados a materiales solo serían realmente aplicables a un precio de 3mil pesos por metro cuadrado, lo que en suma alcanzaría para construir un cajón de 6X5 metros, es decir  30 metros cuadrados de construcción, y sólo así podrían ser usados los restantes 30 mil pesos para gastos de mano de obra.

Lo que en la realidad las fuentes consultadas ven por decir lo menos “muy difícil”, ya que haciendo rendir lo más posible ese dinero “alcanzaría para hacer un cajón en obra negra, a un precio muy muy bajo de material, y en la situación de no pagar mano de obra, sería una obra negra con lo más básico de instalaciones o careciendo de muchas de ellas, es decir las conexiones de agua, luz; y sin acabados, ni pintura”.

Respecto a la situación educativa se lee: “La Secretaría de Educación Pública se encargará de la reconstrucción de todos los planteles censados con afectaciones parciales o totales.

“Los niños de estas escuelas serán reubicados en otros planteles, y en caso de no haberlos, como puede ser en este municipio, se le pedirá a la autoridad municipal que pueda habilitar temporalmente algún espacio donde los niños puedan recibir su educación en tanto se lleva a cabo la reconstrucción de su escuela”.

Miles de testimonios demuestran que las autoridades municipales fueron incapaces de responder al desastre, siquiera en sus funciones más básicas, y ahora se les pide que habiliten un nuevo espacio educativo en el caso de que los existentes estén dañados, acaso ofrecerán lugares como el destinado para albergue y cocina comunitaria, avalado por la autoridad de San Dionisio del Mar en conjunto con la Marina, en un terreno absolutamente inundado por la negligente respuesta y planeación ante la emergencia.

De la misma manera no se puede olvidar que tanto en Oaxaca y Chiapas se mantiene una fuerte resistencia del sector magisterial así como de padres de familia a la reforma educativa, reforma que en 2016 se escribió con sangre de la población reprimida en Chiapas y los asesinatos ejecutados por policía estatal y federal en la masacre de Nochixtlán el 19 de junio, la reforma incluye el programa escuelas al cien que precisamente está enfocado a la privatización de los inmbuebles educativos, el gobierno federal tiene a la mano el seguro institucional y los recursos del FONDEN, pero es de esperarse que aproveche esta situación para imponer esta fase de la Reforma Educativa.

En mayo de 2013, Angélica Rivera esposa de Peña Nieto dio una entrevista a la revista Hola, desde su casa pronunció: “En nuestra casa llevamos una vida lo más normal posible. Les he hecho saber que Los Pinos nos será prestado sólo por seis años y que su verdadera casa, su hogar, es esta donde hemos hecho este reportaje”. Se refer
ía a la residencia ubicada en Sierra Gorda 150, Lomas de Chapultepec en la ciudad de México, la residencia –con un valor aproximado de 86 millones de pesos, unos 7 millones de dólares (al tipo de cambio de julio 2014), es propiedad de Ingeniería Inmobiliaria del Centro, una empresa que pertenece a Grupo Higa, con múltiples denuncias de corrupción.

¿Dónde vivirá la familia de Peña Nieto al final de este sexenio?, es algo absolutamente conocido, el futuro de los hogares de miles de personas afectadas en el Istmo de Tehuantepec y que suman cientos de miles en el país, “está asegurado” con la suma de dinero en una tarjeta con 120 mil pesos, que en opinión del gobierno federal “ES MUCHO”.

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