Sábado 06 de diciembre de 2008

 

JUCHITÁN, Oax.— La irrupción de un grupo armado paramilitar no identificado a mediados de la semana en el municipio de Santo Domingo Ixcatlán, tensó la situación política que se vive desde abril pasado, cuando fueron asesinadas tres personas en esa región de la Mixteca oaxaqueña.

Ixcatlán es uno de los 60 municipios del estado donde permanecen tomadas oficinas y edificios públicos por grupos opositores que exigen la desaparición de poderes locales, revocación de mandatos a ediles o que reclaman más recursos y obras públicas.

El presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a los Pueblos Indígenas (Cedhapi), Maurilio Santiago Reyes, dijo que en Ixcatlán los encapuchados, que se desplazan por la zona desde el martes pasado, amenazaron con matar a pobladores si el gobierno no liberaba al ex alcalde del lugar, Fredy Morales Arias.

El ex munícipe está detenido en el penal de Ixcotel desde mayo pasado, acusado de asesinar a Gustavo Castañeda, Melesio Martínez e Inocencio Medina, el 30 de abril de este año.

La Cedhapi indicó que el grupo armado expulsó a los cinco policías preventivos de la localidad, desalojó a maestros de las escuelas y a médicos y enfermeras de la Casa de Salud, además de cortar el suministro de energía eléctrica. Oficialmente se informó que el administrador de la comuna nombrado por el gobierno de Oaxaca, Gabriel Carrasco, no despacha en la localidad.

El subsecretario de Gobierno del estado, Joaquín Rodríguez Palacios, señaló que se trata de bandidos robavacas que se aprovechan de la conflictiva situación en esa comunidad, donde además del problema político interno, mantiene desde 160 años la disputa de unas mil 300 hectáreas con sus vecinos de Chalcatongo de Hidalgo.

El funcionario dijo que policías preventivos con el apoyo del Ejército mexicano patrullan la zona de Ixcatlán para garantizar la seguridad de los pobladores y detener a los bandoleros, que durante 48 horas cerraron el paso hacia Ixcatlán, reabierto ayer viernes.

Inestabilidad social

Actualmente, en la compleja radiografía política de Oaxaca, en 60 de los 570 municipios del estado prevalecen conflictos luego de 11 meses de que los alcaldes asumieran sus cargos, y que, según el secretario de Gobierno del estado, “generan inestabilidad y atrasos”.

En 20 de esos municipios se exige la desaparición de poderes y la revocación del mandato a los respectivos ediles, según el coordinador de la bancada del PRD en la entidad, Jesús Romero.

En otros 20, las agencias municipales “reclaman a los ayuntamientos la entrega o ampliación de los recursos económicos o exigen que se ejecute la obra pública”, explicó el secretario de Gobierno, Rodríguez Palacios.

Los regidores de representación proporcional de otras 20 alcaldías, reclaman su integración a los ayuntamientos, o que el Congreso estatal suspenda las participaciones económicas a los ayuntamientos debido a presuntas irregularidades en el manejo del dinero.

También hay casos de “inestabilidad política” generada por los conflictos agrarios entre las comunidades vecinas, y según el legislador perredista, “en varios municipios gobernados por la oposición, los dirigentes priístas chantajean a los alcaldes con la retención de las participaciones económicas, para que se pasen a las filas del PRI”.

De acuerdo con el subsecretario de Desarrollo Municipal del gobierno de Oaxaca, Javier Fuentes Valdivieso, como resultado de esos conflictos, “en otras 11 comunas el Congreso local ha facultado al gobernador para designar a los administradores”.
Saludos y buena suerte…

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