La sede central del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) continúa tomada por la Comunidad Indígena Otomí. El 2 de febrero de 2021 el instituto celebró un contrato con la empresa MetLife México, con lo que asegura a servidores públicos, de confianza y eventuales. Los mandos medios y superiores también fueron adscritos, así como jubilados y pensionados, como sucede cada año.

El costo del seguro de vida que compró el instituto es de 11 millones 22 mil 752 pesos y el contrato DAOP-001-2021 será vigente de febrero a diciembre de 2021. El acto fue administrado por Roberto Bezares Campo, Director de Adquisiciones y Obra Pública. El servicio contempla fallecimiento, incapacidad total o permanente e invalidez.

Los otomíes mantienen las instalaciones en toma, el 12 de febrero se cumplieron cuatro meses. Ese día anunciaron que siguen en espera de las mesas de trabajo que les plantearon al Gobierno Federal y al Gobierno de la Ciudad de México. La primera sesión está pendiente desde noviembre de 2020. El eje es precisamente salud y alimentación, por la emergencia del tema. Es una demanda de la comunidad para el desarrollo de una vida digna como pueblos residentes en la Ciudad de México. Hasta el momento no hay avances.

La Comunidad denunció que, al solicitar garantías de salud, los funcionarios les dejaron una agenda pública de hospitales y servicios a los que pueden llamar en caso de emergencia, lo que consideran una burla. Durante las mesas de diálogo señalaron que en los hospitales de la Ciudad de México se han cometido faltas graves como racismo, discriminación y negligencia.

Además, anunciaron que llevarán sus pertenencias desde los diferentes campamentos que mantienen en las colonias Roma Norte (Guanajuato 200, Zacatecas 74), Juárez (Roma 18) y Juan Escutia (Zaragoza 1434). Con estas acciones, las oficinas del INPI se convertirán en sus hogares, hasta que se resuelva su demanda de habitación: “tomando en cuenta las medidas necesarias para seguir cuidando nuestros campamentos y nuestras vidas”.