Rodolfo Oliveros, Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales A.C.
Claudia Hernández, Profesora de ENAH.
Fotografía:Suricatas EC
La consulta antipopular
El día que realizamos esta entrevista se anunciaba ya el fin del paro nacional por parte de la CONAIE, a pesar de que varias organizaciones y pueblos se mantenían firmes en continuarlo. En cualquier caso, la lucha tenía como próxima parada la consulta del 16 de noviembre a la que convocó el gobierno de Noboa. El presidente busca llevar a cabo una verdadera contrarreforma y echar por tierra los derechos conquistados en la constituyente de 2008. Una constitución en la que se plasmaron avances importantes en materia de derechos humanos, derechos de la naturaleza y derechos sociales. Como afirma Andrés, esta constitución había sido “un hito histórico”, pero “si gana el sí por la nueva constitución, se va el tema de la minería para ir en contra de todos estos recursos naturales, de la fauna, de la flora, pues ellos tienen clarísimo que quieren extraer todo”. Lo hacen amparados en el discurso de la sustentabilidad, como si una minería a gran escala y cuyo único objetivo es la acumulación de capital, pudiera ser ecológicamente sustentable. Pues como afirma Andrés, “es una sostenibilidad económica para estos grupos de poder”.
No solo es una reforma económica, es en realidad un reposicionamiento de la oligarquía ecuatoriana que busca afianzar su dominación de clase. Es profundizar el enriquecimiento para unos pocos y la miseria para la mayoría. Pero también están implicados temas geoestratégicos, pues el nuevo gobierno pretende echar para atrás la prohibición del establecimiento de bases militares extranjeras en el país. Esto, en medio de los ataques del gobierno de Trump en contra de Venezuela, Colombia y Cuba; del asesinato de personas en el Caribe con misiles norteamericanos, en territorio soberano de esos países y sin prueba ninguna. La presencia estadounidense en tierra ecuatoriana sería un peligro mayor a la inestabilidad de la región.
Por ello, la consulta es la próxima parada en la coyuntura actual del Ecuador. No se tiene confianza en que, en caso de ganar el “No”, el gobierno respete los resultados, sin embargo, dice Andrés: “tengo de alguna forma un poco de fe en que la gente sea consciente de todo lo que está pasando y que pierda popularidad, que no gane esto, y yo sí esperaría que le saquemos a este gobierno, porque si no, nos quedan tres años de esto y nos va a afectar muchísimo en todos los sentidos. Es un panorama nada bueno, lo que nos queda es eso, actuar desde las colectividades y este sentido de la lucha popular y campesino, eso sí es potente, eso es algo que realmente nos da una visión totalmente distinta a esta revolución, que sí puede ser desde la gente y que nos organizamos y que se puede conseguir los objetivos, entonces yo creo que por ahí es el camino.”

El pueblo de Ecuador votó con memoria, respondiendo con un rotundo NO a Noboa
La denominada “consulta y referéndum” del gobierno de Noboa, convocada para el día 16 de noviembre, tuvo un viraje inesperado para los intereses de la oligarquía ecuatoriana y los capitales extranjeros que aspiraban a salir triunfantes en las urnas. A pesar del operativo que desplegó miles de policías y militares en calles, barrios y recintos electorales, la población salió a las calles para votar, registrando más del 80% de la participación ciudadana en las 24 provincias que conforman el territorio nacional.
El pueblo de Ecuador decidió votar con memoria en un contexto de crisis económica, política, inseguridad y represión que viven actualmente en cada región de su territorio. La respuesta de la gran mayoría de los sectores de la población, incluidos los pueblos y naciones indígenas, manifestó un rotundo rechazo a las reformas políticas del gobierno que representaban las cuatro preguntas: a) sobre las bases militares extranjeras, que pretendía modificar el artículo 5 de la constitución que prohíbe su presencia en el Ecuador, fue rechazada en un 60.82% a nivel nacional. La pregunta b) con respecto a la eliminación del financiamiento público a las organizaciones políticas que dejaba a merced del capital privado la participación política en el país, también expresó un rechazo del 58.3%; c) buscaba la reducción de asambleístas, restando representación a las provincias pequeñas y sectores populares, obtuvo una negativa del 53.71% en la población nacional. Finalmente, la pregunta d) la pregunta con mayor trasfondo político estructural, que intentaba desconocer la actual constitución y los derechos conquistados en décadas pasadas de lucha política, obtuvo el máximo rechazo de los ecuatorianos con un 61.8% en todo el país.
Las votaciones se dieron además en panorama geopolítica regional cada día más complicado. El Consejo Nacional Electoral de Ecuador suspendió, de forma maniquea, la votación en seis zonas electorales en el extranjero: dos en Venezuela, dos en Cuba y dos en Rusia y Bielorrusia. Sin embargo, el rotundo “No” a Noboa es la clara manifestación de la derrota de un gobierno fallido frente a miles de ciudadanos que están en desacuerdo con la precarización en el sistema de salud, la educación, el incremento en los impuestos y los elevados costos de los productos básicos para el sustento de la vida digna, producto de la política neoliberal que encabeza el gobierno ecuatoriano.
El rechazo a Noboa en cada voto también es una muestra de que los pueblos y naciones indígenas no olvidan la vida de sus muertos, heridos y encarcelados por la represión racista, estructural y sistemática que el gobierno ha desencadenado con la criminalización al movimiento popular en resistencia. La herida sigue abierta y la raíz de su lucha no se rinde, ni se somete frente a siglos de subordinación del colonialismo interno contemporáneo.

La solidaridad traspasa fronteras
Finalmente, preguntamos a Andrés la forma en que los colectivos, las organizaciones y todos aquellos que sientan el llamado de la solidaridad con la lucha de los pueblos ecuatorianos pueden apoyar:
En primer lugar, “no ser indolente con esta situación que está pasando, poder enterarse más a profundidad y como hablábamos al inicio, romper este cerco mediático y compartir la información, que más personas sepan lo que está pasando, por más que sean videos muy fuertes, que no llegan a lo profundo y que muchas veces no queremos ver, es importante que se muestre a todos los países de Latinoamérica que estamos viviendo esto y que se puedan sumar, como ustedes, más medios independientes para difundir esta información, yo creo sí, desde ahí se crea una red para que la gente sepa lo que está pasando en el Ecuador”. Sabemos que la batalla comunicacional hoy en día es central en las luchas populares y por ello esta invitación de Andrés a romper el cerco mediático se vuelve central, no solo como medida de solidaridad, sino como medida estratégica en la lucha popular.
Además, agrega que será importante “vincularse con organismos internacionales, comisión internacional de derechos humanos, ONU, Amnistía Internacional América, Derechos Humanos de América del Sur, Corte Interamericana de Derechos Humanos”, todos los espacios en donde se pueda denunciar el actuar represivo del gobierno de Noboa. Pero, lo realmente importante, es que “tenemos como en nuestras redes de amigos o en su caso del público que le sigue compartir esta información y que se sepa pues”. Esa solidaridad es “un aporte gigante, para las personas que estamos acá”, que nos hagan sentir que “estamos con ustedes, hermanos ecuatorianos y demás, yo creo que eso levantaría mucho el espíritu.”