Actualmente las escuelas normales se encuentran en el abandono total y además,  atacadas por el gobierno mexicano. Su  voluntad de resistir se ve reflejada  en las combativas acciones (toma de casetas, bloqueos carreteros, marchas) de sus alumnos, apoyadas por comunidades aledañas, así como sus familiares; todos ell@s comprometid@s con  la preservación de estas centros del saber e intervención rural.

Para comprender el proyecto normalista hay que mirar atrás, mirar a los orígenes. Las Normales Rurales son producto del proyecto pos revolucionario impulsado por el General Lázaro Cárdenas en la década de los treinta con el objetivo de crear una educación de carácter socialista. Este contexto histórico, en lugar de brindarles (a las Normales Rurales) carácter arcaico, les da un sentido práctico para el campesino, sus hijos y el potencial desarrollo que tienen sobre este sector, justamente cuando el campo agoniza tras décadas de olvido por parte de los gobiernos en turno.

La represión contra las Normales Rurales no se había vivido tan dura desde el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), quien en 1969 cerró 15 de las 29 que existían en el país. Uno de los principales argumentos par llevarla a cabo fue la acusación de ser nidos de comunistas.

Actualmente, los embates en contra de estas instituciones campesinas se ha agudizado, la principal impulsora de desaparecer las normales rurales es Elba Esther Gordillo, a través de su propuesta de convertirlas en escuelas para la formación de técnicos en “turismo”. La lista de agravios a la educación pública en general, y a las normales rurales en particular es larga, van desde hostigamientos, amenazas, cierre de instituciones, desapariciones, encarcelados y asesinatos de estudiantes.

Ejemplos de ello los tenemos desde la Normal Rural de Mactumatzá, Mexe, Panotla, Ayotzinapa y el caso más reciente la Normal Rural de Tiripetío en Michoacán, la cual fue creada el 22 de mayo de 1922 en Tacámbaro, Michoacán; tras tres cambios de sedes, en 1949 se instala en la hacienda de corpa.

Hasta este lugar, en un acto de provocación, asistieron el gobernador del Estado de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, y la titular de la  SEP, María Teresa Herrera Guido, el 9 de marzo del 2012 para burlarse de las peticiones de la institución (aumento a la matrícula, el respeto a la convocatoria, un año más de vida a la institución) y amenazar con un posible cierre de la Normal de Tiripetío.

Ante estas amenazas y provocaciones del gobierno del Estado, el pasado 14 de marzo los estudiantes tomaron 29 camiones de transporte de empresas particulares para ejercer presión ante sus demandas y protestar contra la amenaza de cerrar la normal, así como exigir una audiencia resolutiva con el gobernador, aumento de la matrícula de nuevo ingreso, publicación inmediata de la convocatoria 2012-2013, solución del pliego petitorio de la institución y el retiro inmediata de los cuerpos policiacos de las comunidades cercanas.

La respuesta por parte de Fausto Trejo Figueroa fue el hostigamiento y amenaza de desalojo por parte de la Policía Federal y Estatal de los estudiantes que resguardaban la institución educativa, enviando 40 patrullas y dos camiones de cuerpos policiacos, así como un helicóptero a sobrevolar la institución provocando e intimidando a los estudiantes.

Paralelo al operativo policiaco, los medios de comunicación (a las órdenes del poder) echaron a andar una campaña de desprestigio y difamación recurriendo a la fórmula conocida: estudiantes revoltosos, jóvenes holgazanes, instituciones que pertenecen al mundo de ayer.

Por otro lado, los empresarios del estado llevaron a cabo un paro general de transporte, lo cual dejo incomunicados y aislados de los pueblos a las y los estudiantes normalistas. Este paro general fue la manera de exigir la intervención del Estado para que llevara a cabo el asalto a La Normal Rural de Tiripetío con el pretexto del secuestro de 27 choferes de los autobuses, versión que fue desmentida por los propios choferes, pues estaban ahí por órdenes de sus patrones.

Sin embargo, a algunos se les olvida que el transporte actualmente es un monopolio, son de los mismos empresarios, ellos son los que lo mantienen secuestrado.

En un gesto de disposición al dialogo, el 17 de marzo los estudiantes liberaron los 29 camiones tomados, sin embargo, lo tres puntos fundamentales de sus demandas siguen sin resolverse, y la amenaza de desaparecer la Normal Rural “Vasco de Quiroga”, de Tiripetío, Michoacán sigue latente.

¿Te gustó este artículo? ¡Apóyanos! Regeneración Radio es posible gracias a las contribuciones de nuestros lectores. Considera hacer una donación: