Reflexión preliminar (Una de varias partes)

de Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez”, A.C.

15 de febrero de 2012.

Agencia de Noticias Independiente Noti-Calle.- Uno de los dilemas en los que nos encontramos en este momento en Brigada Callejera, es ¿qué hacer?, y ¿qué decir?, en torno a las ¿elecciones? federales de este año. La postura es la misma que la del año 2006 y 2009, pero al mismo tiempo no lo es. La cosa ha cambiado mucho en el actual contexto de guerra nacional, donde casi todo el mundo pone muertos y en cosa de algunas semanas, algunos mexicanos y mexicanas, intercambiarán esos brotes de sangre, por unos cuántos votos. Como dijera nuestro caricaturista de cabecera, le darán el abrazo fraterno, al ratón que se comió a sus hijos e hijas.

 

 

 

¿Cómo hacerle para que cese la violencia policíaca, militar, paramilitar y sicaria, cuando ninguno de los candidatos y candidata a la silla presidencial, quiere reconocer la existencia de las víctimas de esta confrontación armada y sólo proponen darle continuidad a la violencia, retirar paulatinamente al ejército de las calles o apostarle a más sangre, más armas, más odio y más efectos colaterales?Si nos ponemos a ver qué han hecho los partidos políticos por las trabajadoras –res sexuales, nos daremos cuenta que sólo se han ocupado en insistir en todos y cada uno de los operativos contra la trata de personas con fines de explotación sexual, que todas son víctimas o victimarias, sin dejar campo para la autodeterminación. Eso sí, han obrado de manera políticamente correcta para no dejar la mínima duda de su condena a dicha violación de la dignidad humana.

El gobierno federal panista le apostó en el Programa Nacional de Derechos Humanos de la Administración Pública Federal, publicado el 29 de agosto de 2008, “a impulsar el rechazo de la prostitución”, que en otras palabras y entendimientos incita a rechazar a quienes ejercen dicha actividad. Al respecto, hace más de 20 años se hablaba de los efectos sociales que traía plantear “la lucha contra el Sida”, ya que venían aparejadas actitudes de odio y discriminación, hacia las y los individuos que viven con VIH o con Sida. Es que mucha gente entendió que eso de la lucha contra el Sida, incluía luchar contra quienes habían sido “infectados” por dicho “problema” de salud.

La lectura actual en torno a rechazar la prostitución, se equipara a la de entonces, donde “las infectadas” son las mujeres que no se asumen como víctimas y por tanto son consideradas presuntas responsables y el “problema de salud” a “retirar” es el derecho a decidir qué hacer con el ejercicio de la sexualidad, comercial o no, heterosexual o no. No en balde en los operativos policíacos de la PGR, PGJDF y procuradurías estatales como las del estado de México, Hidalgo, Chiapas, Puebla y Tlaxcala, se criminaliza la portación, distribución y venta de condones y otros insumos para el ejercicio del sexo seguro y protegido, entre trabajadoras y trabajadores sexuales. A ningún candidato ni candidata, le interesa que esto esté pasando en este momento en México, y que en la práctica represente un retroceso de 25 años en “la lucha contra el Sida”.

Por otro lado, el gobierno capitalino le entró a la danza de los millones procedentes de las extinciones de dominio, con todos los medios de comunicación retratando los operativos policíacos donde se insultó, maltrató, robó y vejó a más de 300 trabajadoras sexuales durante la administración Ebrard. Ahora, Peña Nieto no se quedó atrás y su administración, clausuró más de 700 giros negros donde se ejercía la prostitución en el año 2011, sin embargo, fue el menos publicitado de los tres (Calderón, Ebrard y Peña).

¿Qué fracciones parlamentarias han firmado las reformas a la ley contra la trata de personas que cancela el consentimiento informado de las presuntas víctimas de trata y anulando un derecho ciudadano por excelencia? Todas: PRI, PAN, PRD, Convergencia, PT, incluyendo a la diputada lesbiana, Enoé Uranga quien negoció con Rosi Orozco su voto “contra la trata”, a cambio de su aval para presentar el libro “Primer foro legislativo por los derechos humanos de las lesbianas en México, en Querétaro el 14 de mayo de 2011, que finalmente fue repudiado por la panista. La política no respeta acuerdos y votada la ley de trata, nada qué hacer. Así son las cosas en el mundo parlamentario, qué me das a cambio de qué y bueno, a la mera, quién amachinó temprano, no tiene nada qué perder: Todo un burdel pagado con los impuestos del pueblo mexicano.

¿Quiénes votaron a favor de la “ley general contra la trata”, propuesta por la diputada y predicadora Rosi Orozco, sin tomar en consideración a las trabajadoras sexuales? ¿Quiénes están sacando dividendo económico y político de dichas iniciativas? Todas las fracciones parlamentarias. ¿Qué COESIDAS y Programas estatales de Sida han guardado silencio frente al uso faccioso del condón para fincar los delitos de lenocinio y trata de personas? Todos, incluyendo al programa “democrático” por excelencia, el del Distrito Federal, que guardó silencio cómplice ante la violencia patriarcal con que la PGJDF, atacó a trabajadoras sexuales cooperativistas, cobrándose la vida de una de ellas en el Reclusorio Oriente, bajo la administración Ebrard – Mancera.

Y ahora, Mancera es el abanderado de las “izquierdas” para el Gobierno del Distrito Federal y la línea dura, se mantiene intacta, mientras dura este estado de cosas en la ciudad: A juicio de muchas trabajadoras sexuales falsamente rescatadas en los operativos de la PGJDF, un golpeador de presuntas víctimas de trata, amasará todo el poder de ganar las elecciones del 2012 y la crítica a tal proceder patriarcal, sólo es políticamente correcto hacerla al PRI y al PAN, no al PRD capitalino.

Y qué decir de la larga lista de trabajadoras -res sexuales asesinadas, en el marco de la actual guerra contra el crimen organizado y de la cruzada nacional judeo-cristiana y feminista contra la trata de personas. A ninguna candidata ni candidato, le interesa. Ni siquiera a las precandidatas transgénero que hoy se postulan y prometen vivienda y ayuda humanitaria a quienes viven con VIH o con Sida. Total, como lo dijo una funcionario del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal a una trabajadora sexual que estaba buscando protección policíaca contra un tratante de personas de la Merced, “para que te metiste de prostituta, esas son las consecuencias de tu actuar equivocado”.

Retomando el tema de la fallida guerra contra el crimen organizado, que ha resultado ser una guerra contra el pueblo organizado, ¿qué hacer en esta coyuntura electoral? Por cuál cartel decidirnos, es una de las preguntas que Javier Sicilia ha venido haciendo hasta ahora a la ciudadanía. ¿Y qué hacer frente a candidatas ciudadanas como la señora Isabel Miranda de Wallace? ¿Y cómo leer las votaciones asamblearias de Cherán en este contexto? ¿Y qué decir de compañeros entrañables que le apuestan a López Obrador y señalan que fue un error no votar en las elecciones del 2006? ¿Y la crítica mordaz a la “república del amor de López Obrador? ¿Y qué decir de quienes afirman que el asunto medular no es “votar o no votar”; sino seguir construyendo la resistencia contra el capitalismo y el patriarcado, que muchos “ciudadanos” y “ciudadanas” de las grandes urbes albergamos en el corazón?

He allí el dilema. Para feministas reformistas como Marta Lamas (así se autodefine la antropóloga), hay que profundizar el “modelo” de equidad que se ha venido desarrollando en el Distrito Federal y le apostaron a apoyar al entonces precandidato de las izquierdas liberales, Mar
celo Ebrard Casaubond. Total, el acceso al aborto, a los matrimonios del mismo sexo y otras puntadas de la administración perredista, valían la pena, frente al avance endemoniado de la ultraderecha a lo largo y ancho del país, donde el PRI ha colaborado sin ningún sentimiento de culpa aparente. Mientras tanto el movimiento de ONGs LGBTTTI, presiona públicamente a López Obrador, para que incluya la propuesta del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas de incluir y profundizar las políticas públicas afirmativas a favor de la diversidad sexual. Total, la cuestión de la represión policíaca, el despojo de habitantes del D.F., en aras de obra pública y contratos millonarios en dólares y la explotación laboral, son negociables en la agenda de las mujeres de la ciudad de México. Como si fuera poco, hijas putativas de las grandes feministas mexicanas vivas, le arman su programa de género al PRI y hasta a la candidata panista, todas las candidaturas pueden solicitar su programa acorde con la agenda de las mujeres, a un costo negociable, que por lo menos desquite el costo de diplomados, maestrías y doctorados en equidad.

Luchadoras y luchadores sociales cansados de 12 años de alternancia, le apuestan en este momento a “no desperdiciar su voto”, o “no hacerle el juego a la mafia que se robó las elecciones del 2006”, y van a votar por el menos malo de los candidatos (el mejor para algunos de ellos y ellas), y además dicen que van a continuar luchando por destruir al capitalismo en su cotidianidad y trincheras sociales en las que participan. Otros y otras compañeras, van a anular su voto y a seguir luchando por la agenda del “Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad”, independientemente de que coincidan o no con los usos y costumbres políticas del poeta Javier Sicilia. Otros y otras, van a promover el abstencionismo razonado y la continuidad de las luchas contra todo tipo de explotación no sólo la sexual, contra el desprecio y la incitación al odio hacia las comunidades zapatistas de Chiapas, hacia la “comunidad LGBTTTI”, mujeres de todas las condiciones sociales, las y los jóvenes, trabajadoras-res sexuales, migrantes y pobres en general, sobre todo si se organizan y luchan por un mundo mejor.

Por su puesto que no van a faltar quienes voten por Peña Nieto, cansados de PAN y PRD…. También habrá quienes voten por el PAN, cansados del gobierno perredista de la ciudad de México… Madrotas de altura y de baja estopa, votarán por el retorno de Enrique Jackson y el retorno de las prebendas de dicho sector, aunque marchen con el PRD… no faltará la población transgénero y transexual que vote por el PRD, a cambio de sus esquemas hormonales… y quienes voten por quien sea a cambio de dos mil pesos, mil quinientos y tres mil. ¡Quién da más!, a cambio de antirretrovirales, condones de distribución gratuita para vender en los hoteles de paso y estéticas de masaje, una despensa, una camiseta o un lugar en el INVI.

Ahora, la pregunta final en este primer acercamiento al tema electoral, ¿Será que el electorado va a elegir a la figura presidencial del sexenio por venir? Y si el fantasma del fraude se presenta de nueva cuenta, ¿AMLO refundará el plantón de Reforma y viva la resistencia civil y pacífica?, ¿Cuál será entonces la postura de Cuauhtémoc Cárdenas y del gabinete chilango por venir? Por lo pronto, queda como tarea volver a leer, reflexionar y en su caso discutir la siguiente afirmación de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN): “… ir más lejos de los calendarios electorales; no a tratar de resolver desde arriba los problemas de nuestra Nación, sino a construir DESDE ABAJO Y POR ABAJO una alternativa a la destrucción neoliberal, una alternativa de izquierda para México. …”. (Amén).

 

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