El pasado 14 de diciembre la policía de la región más conservadora de Indonesia (Aceh, la única del país donde está implantada la ley islámica) detuvo el sábado pasado a 65 jóvenes punk en un concierto  y los sometió a una “limpieza espiritual”, según declaró a la agencia AP el jefe de la policía local.

Los agentes les raparon sus crestas con maquinillas de afeitar, les quitaron los piercing y  finalmente los desnudaron y bañaron a todos juntos.

Los agentes consideran que la música punk y el aspecto de los chicos no se ajustan a los valores islámicos. Está estrafalaria anécdota supone el último esfuerzo que han hecho las autoridades de Aceh para imponer su estricta moral en esta provincia del país asiático, una nación de 240 millones de habitantes la mayoría musulmana.

Aceh es un lugar en el que el adulterio se puede castigar con la lapidación y donde se ha llegado a azotar en público y encarcelar a homosexuales. Las mujeres deben llevar velo y no pueden llevar pantalones apretados.

Esta región -que en 2005 pactó con el Gobierno central un aumento de su autonomía tras poner fin a un proceso de lucha separatista- está situada más al norte de la isla indonesia de Sumatra. En 2004 fue la zona más devastada por el tsunami que barrió trágicamente los países de la ribera sur del océano Índico, dejando 230.000 muertos. De todos los fallecidos, 167.000 murieron en la isla de Sumatra.

Uno de los jóvenes detenidos, llamado Fauzan, estaba indignado con la Policía. “¿Por qué, por qué me han quitado mi pelo? No le hacíamos daño a nadie, es solo nuestra forma de expresarnos. ¿Por qué nos tratan como criminales?”.
Tras la detención colectiva -en Banda Aceh, capital provincial- docenas de punks fueron conducidos en furgones a un centro de detención en las montañas (a 60 kilómetros) para ser reeducados durante diez días. Luego se los devolverán a sus familias.

El jefe de la Policía, Iskandar Hasan, no cree que les hayan hecho nada malo. “No estamos torturando a nadie, no estamos violando los Derechos Humanos. Simplemente estamos poniendo a estos chicos en el camino moral correcto”.

Por todo esto el día 22 de diciembre un grupo de punks provinientes de diferentes partes de la república mexicana se manifestaron en la Embajada de Indonesia en la colonia Polanco, la manifestación inicio a  las 11 de la mañana, conforme transcurría el tiempo, cada vez más jóvenes se sumaban a la protesta, con consignas y mantas exigían  respeto hacia su cultura, además de presentar un pliego petitorio en el cuál se pedía la liberación inmediata de los 64 jóvenes, alto a la criminalización del movimiento, no represalias a los jóvenes. La representante de relaciones exteriores de dicha embajada Nisa Díaz, salio para conocer el mótivo de la manifestación y recibió el pliego petitorio, ádemas se comprometió a hacer llegar la queja a su gobierno.

La denuncia de hostigamiento en el mundo por parte de  personas como punks, homosexuales y otros a ido aumentando, pero tras esta detención lo único que queda claro es que cada vez la intolerancia de países con religiones tan arraigadas que intentan conducir a sus fieles  a la “moral buena” no son mas que países que ven al diferente como ilegal.

La ilegalidad hacia el ser humano se ha constituido  a traves de los  años, el ser mujer, homosexual, punk, dark, etc, siempre sera un tema que corresponde a la moral pero esta de una manera hipócrita, puesto que casí todas las religiones intentan inculcar la paz, el perdón e inclusive la misericordia, pero por el otro lado jamás seran capaces de respetar a las otras, otros y muchos más que pensamos y nos vemos distintos, por el contrario fomentan el machismo, sexismo, misogínia, homofobia y justo de la religión emanan las más crueles aberraciones que ha sufrido el ser humano, solo demos un vistazo a la santa inquisición, la pederastía, los sacrificios a mujeres por las distintas religiones, entre otras.

¿Te gustó este artículo? ¡Apóyanos! Regeneración Radio es posible gracias a las contribuciones de nuestros lectores. Considera hacer una donación: