Lunes, 6 de julio. Una semana después de que un grupo de choque contratado por los pequeños propietarios mestizos de La Placita, municipio de Aquila, Michoacán, disparó indiscriminadamente con armas de alto poder contra hombres, mujeres, niñas y niños de la comunidad indígena nahua de Santa María Ostula, hiriendo al comunero Manuel Serrano, integrantes de la Otra Campaña se solidarizan con la comunidad frente a la representación del gobierno de Michoacán en la colonia Nápoles del Distrito Federal.

“Es FALSO que existan personas secuestradas en nuestra comunidad”, dice un comunicado enviado por La Comisión por la Defensa de los Bienes Comunales de Santa María Ostula. Continúa: “Y en caso de que existieran o llegaran a existir personas detenidas, lo anterior se haría conforme a derecho, en el marco de nuestro sistema de justicia tradicional y con pleno respeto a los derechos humanos de los posibles detenidos”.
 
Actualmente la carretera Tecomán-Lázaro Cárdenas se mantiene cerrada por orden de la asamblea de Ostula mientras los comuneros y comuneras se dedican a construir un nuevo poblado en el paraje costero recuperado, conocido como La Canaguancera.  El nombre original del paraje también será recuperado: Xayacallan. El lugar es de especial importancia porque es la puerta de entrada a todo el territorio nahua de Michoacán.
Un comunicado enviado por Las Autoridades Agrarias, Civiles y Tradicionales de la Comunidad Nahua de Santa María Ostula el 2 de agosto de 2008 explica:
“Las comunidades nahuas de Santa María de Ostula, San Pedro El Coire y Pómaro, éstas últimas también del municipio de Aquila, con un territorio continuo superior a las 200 mil hectáreas, son propietarias y poseedoras ancestrales de la mayor parte de las tierras que en el estado de Michoacán lindan con el Océano Pacífico; y sus montes, enclavados en la Sierra del Sur que llega hasta Guerrero y Oaxaca, contienen vastas reservas de diversos minerales codiciados por empresas nacionales y extranjeras”.
Este comunicado nos recuerda que el ataque del 29 de junio es sólo uno de muchos ataques contra la comunidad de Ostula. El 26 de julio de 2008 fue violentamente asesinado el profesor Diego Ramírez Domínguez, el coordinador del esfuerzo para  la defensa y recuperación total de las tierras en litigio. “Como una señal ominosa su cuerpo apareció en la playa del Océano Pacífico conocida como ‘Las Peñas’, uno de los parajes que conforman las más de mil hectáreas que nuestra comunidad reclama”. Y sólo cuatro años antes, murió en circunstancias extrañas otro defensor de las tierras, el profesor Mateo Serrano Martínez.
El comunicado sigue: “En dicho contexto nuestra comunidad ha resistido exitosamente en los últimos años la imposición de diversos proyectos gubernamentales como el PROCECOM, la certificación de plantas y conocimientos tradicionales y la incorporación de sus aguas y zonas costeras al régimen federal de concesiones; asimismo ha frenado las pretensiones de la compañía trasnacional HYLSA/TERNIUM –actualmente establecida en la comunidad indígena de Aquila- y de otras empresas mineras por explorar y explotar los minerales contenidos en sus tierras”.
Cabe señalar que sólo unos quince días antes del ataque del 29 de junio, se celebró la XXV asamblea del Congreso Nacional Indígena Región Centro-Pacífico precisamente en Santa María Ostula en un ambiente sumamente tenso porque la gente de los caciques ya había empezado a ocupar de manera ilegal el paraje de La Canaguancera. Pero el CNI también se preocupó por dos otros asuntos mayores que afectan el territorio nahua en el estado actual de Michoacán: el Plan Regional para el Desarrollo Turístico Integral de la Costa de Michoacán y la nueva Carretera Coahuayana-Lázaro Cárdenas. Estos proyectos, si es que se realizan, serán un ataque frontal sobre las propiedades comunales en la zona.
En el Manifiesto de Ostula, el CNI afirma: “La intromisión de los malos gobiernos y las empresas en nuestras comunidades y pueblos, se ha dado a través de sus programas gubernamentales que las dependencias, funcionarios, partidos políticos y empresarios a través de mentiras, corrupción engaños y traiciones han venido imponiendo sin consultar a nuestras comunidades. El PROCEDE, PROCECOM, la SEMARNAT, Secretaría de Turismo, SEDESOL, INEGI, Procuraduría Agraria, el CDI, La impuesta Secretaría de Pueblos Indígenas de Michoacán, entre otras, han promovido y solapado la imposición y el engaño que los malos gobiernos y las empresas realizan en nuestros territorios y específicamente en la costa de Michoacán en donde se impulsan el proyecto de desarrollo integral turístico y el proyecto carretero Coahuayana – Lázaro Cárdenas, que buscan desincorporar del régimen comunal y ejidal las tierras de las comunidades indígenas y campesinas de la región”.
“Hemos agotado todas las vías legales y jurídicas para la defensa y reconocimiento de nuestras tierras y territorios y sólo hemos recibido negativas, moratorias, amenazas y represión por parte del Estado, como es el caso de esta comunidad de Santa María Ostula. El camino que sigue es continuar ejerciendo nuestro derecho histórico a la Autonomía y libre determinación. Insistimos en que la tierra, que es nuestra madre, NO SE VENDE, CON LA VIDA SE DEFIENDE”.
“Exigimos el respeto a los acuerdos y decisión asumidos por las hermanas y hermanos comuneras y comuneros indígenas de la comunidad nahua de Ostula, aprobados en su asamblea general, que han acordado la recuperación por la vía de los hechos de las tierras que les pertenecen. Responsabilizamos a los malos gobiernos federal y estatal de cualquier acción represiva que se ejerza en contra de nuestras hermanas y hermanos indígenas Nahuas de Ostula. Exhortamos a todas y todos pueblos, naciones y tribus participantes en nuestro Congreso Nacional Indígena y adherentes a La Otra Campaña, a estar alertas y en permanente comunicación”.
Los manifestantes dieron su respaldo total a las demandas actuales de las y los comuneros de Santa María Ostula: que se castigue a los responsables del ataque del 29 de junio y de las lesiones de bala ocasionadas a Manuel Serrano, que se le respete la posesión de la comunidad sobre el paraje La Canaguancera y sobre TODAS LAS TIERRAS COMUNALES que le pertenecen EN FORMA INMEMORIAL, y que se respete y reconozca a las policías comunitarias de las comunidades indígenas de Santa María Ostula, El Coire y Pómaro como salvaguardas de la integridad de las tierras y de las familias de las comunidades.
Para conseguir más información sobre cómo pueden apoyar a la comunidad de Santa María Ostula y  llevar víveres, visiten a: Dr. Carmona y Valle # 32, col. Doctores

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